En 1920 se firmó el real decreto que define por primera vez la titulación. El director del centro destaca el impacto en la sociedad que tuvo su desarrollo.
La conmemoración de estos cien años de historia supone una oportunidad, apunta Íñigo Cuiñas, para poner de relieve como la ingeniería de telecomunicación “estuvo en todas las grandes revoluciones tecnológicas del último siglo que fueron motor de los cambios sociales y de forma de vida”.
La inicial exclusividad territorial de esta titulación, detalla Íñigo Cuiñas, se fue perdiendo con los años “ya que pasamos de ser tres escuelas en España a más de 50” pero “se ganó proyección en el ámbito de la investigación y en la innovación, los enlaces internacionales y el impulso a proyectos que son realidades, como el centro tecnológico Gradiant, muchas empresas e iniciativas tecnológicas y proyectos europeos”. En el camino, destaca, “hubo hitos de gran trascendencia, como puede ser la puesta en órbita del primero cubesat universitario en España, el Xatcobeo, con el impacto que esto tuvo no ya en la sociedad sino también en la propia industria gallega. En la actualidad, la Universidad de Vigo es la cuarta de las universidades ibéricas en el Ranking de Shanghai en la categoría Telecomunicación y está en el top 200 mundial en la misma, lo que da idea de la capacidad y potencial de nuestra escuela y de sus cuadros docente e investigador”, ponen en valor el director de la EE de Telecomunicación.
Sobre el futuro de la titulación homenajeada y del sector, Íñigo Cuiñas vislumbra como la ingeniería de Telecomunicación “está en una encrucijada, en un momento de decisión, de nuevo impulso”. El reto, subraya, “es seguir a acercar innovaciones y propuestas tecnológicas que hagan evolucionar a la sociedad como lo hizo en este siglo”. En la actualidad, detalla el responsable académico, “estamos a punto de una nueva revolución en las comunicaciones: móviles con muy baja latencia y con muy alta capacidad de transmisión de datos; realidad virtual y aumentada; asistentes capaces de analizar un número masivo de datos; sistemas capaces de procesar señales de imagen y sonido que garanticen nuestra seguridad, el mundo cuántico…”. En este escenario, indica por último, “hay elementos del futuro inmediato, otros a medio plazo, pero la ingeniería de telecomunicación está posicionada para estar una vez más en el cambio tecnológico y social del futuro próximo”.